mi historia

¡Hola! Soy Elisa Garza García y he encontrado en mi hobby actual una manera de aportar un granito de arena para mejorar este planeta.

Soy de Monterrey, Nuevo León, Licenciada en Mercadotecnia , ejercí por más de 10 años en diferentes empresas como Cervecería Cuauhtemoc Moctezuma, Tequila Herradura, Lucas (ahora Mars) y Grainger… hasta que un día me enamoré, me casé y me fui a vivir  a Metepec, Estado de México.

Tengo muy lindos recuerdos de mi infancia en Monterrey, siempre en el rancho, de pesca, llena de tierra… En la familia había huertos de cítricos, mi mamá tuvo huerto en la casa y en el rancho… ¡Hasta uvas sembraba! Acampábamos todo el tiempo, conocimos muchos lugares en una casa rodante que me encantaba… De niña me gustaba tanto acampar que también fue una práctica en mi adolescencia.  Muy a menudo me iba con amigos a acampar a muchos lugares increíbles. Practicaba deportes extremos como escalar, rafting, kayak, siempre conociendo lugares nuevos.

Cuando llegue a vivir a Metepec en el 2006 batallé en acoplarme, pero hoy esta ciudad “chica” ya se me hizo grande y anhelo vivir en un rancho alejada de la ciudad. Dejé de trabajar en empresas y me dedique a mi familia, siempre tomando cursos de diferentes terapias holísticas que me encantan (desde Monterrey lo hacia) y decidí abrir un Gimnasio Espiritual en el 2013. Tengo certificados en todo lo que te imaginas, Reiki, Yoga, Thetahealing, Mindfulness, Trofología, por mencionar algunas y claro que tomé cursos de huertos en casa.

Fue hasta el 2017 que me di un break de tanto curso y me empezó a preocupar por la alimentación de mi familia. ¿Cómo era posible que los estuviera alimentando con comida llena de veneno? Ya veníamos comiendo una dieta llena de vegetales, jugos para todo, cero dulces ni alimentos procesados, pero me di cuenta que mis vegetales tenían veneno. Fue ahí que le puse atención a mi jardín.  Retomando todos mis apuntes y recordando mi infancia empecé poco a poco a armar mi huerto. Super clavada en el tema, informándome todos los días, comprobando en la práctica todo lo que aprendía diario, fui armando una técnica que con 20 minutos al día y una mañana al mes me permite tener alimento casi todo el año. Ahora la comparto contigo para que juntos hagamos de este mundo ¡un mundo libre de pesticidas!

 

¡Hola! Soy Elisa Garza García y he encontrado en mi hobby actual una manera de aportar un granito de arena para mejorar este planeta.

Soy de Monterrey, Nuevo León, Licenciada en Mercadotecnia , ejercí por más de 10 años en diferentes empresas como Cervecería Cuauhtemoc Moctezuma, Tequila Herradura, Lucas (ahora Mars) y Grainger… hasta que un día me enamoré, me casé y me fui a vivir  a Metepec, Estado de México.

Tengo muy lindos recuerdos de mi infancia en Monterrey, siempre en el rancho, de pesca, llena de tierra… En la familia había huertos de cítricos, mi mamá tuvo huerto en la casa y en el rancho… ¡Hasta uvas sembraba! Acampábamos todo el tiempo, conocimos muchos lugares en una casa rodante que me encantaba… De niña me gustaba tanto acampar que también fue una práctica en mi adolescencia.  Muy a menudo me iba con amigos a acampar a muchos lugares increíbles. Practicaba deportes extremos como escalar, rafting, kayak, siempre conociendo lugares nuevos.

Cuando llegue a vivir a Metepec en el 2006 batallé en acoplarme, pero hoy esta ciudad “chica” ya se me hizo grande y anhelo vivir en un rancho alejada de la ciudad. Dejé de trabajar en empresas y me dedique a mi familia, siempre tomando cursos de diferentes terapias holísticas que me encantan (desde Monterrey lo hacia) y decidí abrir un Gimnasio Espiritual en el 2013. Tengo certificados en todo lo que te imaginas, Reiki, Yoga, Thetahealing, Mindfulness, Trofología, por mencionar algunas y claro que tomé cursos de huertos en casa.

Fue hasta el 2017 que me di un break de tanto curso y me empezó a preocupar por la alimentación de mi familia. ¿Cómo era posible que los estuviera alimentando con comida llena de veneno? Ya veníamos comiendo una dieta llena de vegetales, jugos para todo, cero dulces ni alimentos procesados, pero me di cuenta que mis vegetales tenían veneno. Fue ahí que le puse atención a mi jardín.  Retomando todos mis apuntes y recordando mi infancia empecé poco a poco a armar mi huerto. Super clavada en el tema, informándome todos los días, comprobando en la práctica todo lo que aprendía diario, fui armando una técnica que con 20 minutos al día y una mañana al mes me permite tener alimento casi todo el año. Ahora la comparto contigo para que juntos hagamos de este mundo ¡un mundo libre de pesticidas!

 

tipo de moneda
MXN Peso mexicano